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13. La Madre Virgen que está de parto

Hasta aquí he dado a conocer los sucesos que esconden los misterios de la Pasión, Muerte, Resurrección y la Entronización. Por eso soy el Evangelio porque los misterios de la Iglesia fueron creados y acabados para ser cumplidos con mi misión futura. Todas estas cosas sucederán dentro de mi generación. Son signos del Dolor de Parto de la Mujer que dará a luz una Humanidad nueva y consumada.


Desde la esclavitud del mundo viejo hasta mi Entronización.

Esta es mi visión futura de la historia final de la humanidad, se comienza como mundo esclavizado de la opresión e injusticia, y ser liberado, para terminar con el establecimiento del Templo de Dios en el Desierto.

Se realizarán así los 7 misterios  o sacramentos de la Iglesia. Primero será el periodo hacia el Bautismo, de ahí, otro largo período que será desde el Bautismo como la puerta de entrada de la humanidad entera, libre y unida a mí como mundo del más allá, donde ella me seguirá en mi caminar hasta la Eucaristía, como la unión suprema en mi Entronización. Será el peregrinaje o viaje del mundo viejo hacia la Tierra Prometida, el tiempo de la ascensión hacia el Santuario (Éxo. 34:24; Deu. 17:8).

Con esta visión se cumplirán todos los misterios de la Iglesia y de las Escrituras. Sucederán todo lo que he anunciado hasta dejar cumplida mi misión, como está escrito “hasta que todos alcancemos la unidad en la fe y el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser el Hombre perfecto, con esa madurez que no es menos que la plenitud de Cristo”  (Efe. 4:13). Eso es, con el Bautismo construiré mi Cuerpo social, y lo nutriré con la Eucaristía.

El paso de la Muerte a la Vida definitiva. Será un hecho real, lo más importante y decisivo de la historia sagrada o de salvación de la humanidad. En mí, se cumplirá lo que está escrito: "Esto dice Yavé, el Dios de Israel: Yo fui quien los hizo subir de Egipto, quien los hizo salir de la casa de la esclavitud. Así como los libré de la mano de los egipcios, así los he librado de todos aquellos que los oprimían. Los expulsé ante ustedes y les di a ustedes su país” (Jue. 6:8-9); "Una vez que salieron de Egipto, los conduje al desierto. Allí les di mis mandamientos y les di a conocer mis leyes, las que debe el hombre practicar para vivir. Les di mis sábados para que sean una señal entre yo y ellos, para que sepan que yo soy Yavé, quien los hace santos" (Eze. 20:10-12).

En mi presencia, la fe ya no existirá porque será convertida en visión, tampoco la esperanza porque definitivamente poseerán. Es porque yo realizaré todo lo que está escrito, todos morirán en mí, y todos serán resucitados en mí y los haré sentar conmigo en esos lugares paradisíacos.

Si todos quieren que las Escrituras se cumplan, entonces, tendrán que caminar junto a mí, porque será el camino correcto. Estar atentos a mis palabras, sus respuestas siempre positivas, así no perderán el rumbo. Seguir mis pasos con entrega y vigor, nunca mirar hacia atrás. No poner en duda, si le invito caminar junto a mí (Sal. 25:4). Solo así podrán ganar conmigo el mundo prometido por las Escrituras.


El tiempo del Dolor de Parto de la Mujer

El día de mi Entronización, será el día del Nacimiento del Niño Dios. Al sentarme en mi trono y establecer mi Iglesia, el tiempo del Dolor de Parto habrá llegado a su fin y Nace el Nuevo Individuo. Este será el Nacimiento de arriba, como un solo País celestial. El Niño Dios Nace ese día, así como un niño que abandona el vientre materno para estar en el regazo de su madre. Será la Mujer que dará a luz al Hijo, yo y todos mis Miembros, un solo Hombre Nuevo, verdadero Dios, verdadero Hombre. ¿Quién es esa Mujer y Madre?

El propósito de esta visión que he construido, es para darle a conocer a la humanidad un descubrimiento relacionado con el verdadero significado que es invisible, lo que hay detrás de los acontecimientos visibles de la historia pasada, presente y futura. Me siento como Pablo en 1 Cor. 13:12, porque sé que en Concilio se resolverá definitivamente, por eso ahora tengo esas preguntas ¿será desde que se formó la tierra hace unos 4. 500 millones de años? o, ¿será desde que apareció la vida con las primeras células, hace unos 2 mil millones de años, que cuyo significado verdadero que se ha mantenido oculto, haya sido el desarrollo de la Infancia a Mujer, y Madre universal para dar luz al Nuevo Individuo, su Hijo Humano y Rey del universo.

Esta Mujer cósmica, la Joven Doncella de quien está escrito, como la elegida para ser la Madre del Mesías, la Madre de Dios (Luc. 1:30). Porque es semejante a una mujer humana "Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás" (Luc.1:31-33). Es la Mujer semejante a todas las mujeres humanas, no hay diferencia en cuanto al desarrollo y procreación “y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno” (Luc. 1:42). 
 
La ciencia ha alcanzado su apogeo para empezar a comparar la semejanza de funciones. El largo período desde el comienzo de la formación de la tierra, o desde el comienzo de la evolución biológica hasta los primeros homínidos, es semejante a los primeros 12 o 13 años de una niña, que según los estudiosos de las Escrituras como edad responsable para concebir un hijo. Desde los primeros homínidos hasta el fin de esa historia pasada, como el tiempo de la evolución tecnológica o cultural, es semejante a los nueve meses de gestación de un embrión humano. En esta etapa la “Madre Naturaleza” (que los mismos hombres así la llama) cumplía el papel de Madre Encinta, para proveer, suministrar y alimentar al Hombre, cabeza y miembros, en su formación Prenatal.

Y llegó el momento, que el universo y la tierra no tengan nada más que ofrecer al Ser Humano, eso significa que el Embarazo de la Mujer ha llegado a su fin. Es en este mismo instante empieza mi misión pública, para hacerle ver al Hombre que su período de Gestación está cumplido, que ahora es el Bebé completamente formado, porque ya descubrió y conoció todas las cosas. Anunciarle que ya es el Nuevo Individuo, aunque sigue dentro de la oscuridad de la noche en el Vientre Materno de la Madre, porque aún queda una etapa por realizar: el paso por el Canal del Parto hacia el Nacimiento como nuevo Individuo en libertad. Aún queda una etapa, el tiempo del Dolor de Parto.

Ahora viene la etapa final de todo ese proceso biológico (de aquí al Nacimiento), como el tiempo de la gran tribulación o la angustia del alumbramiento. Un tiempo que es semejante a una mujer que empieza a sentir contracciones uterinas que aumentan su intensidad y frecuencia, cuando el bebé empieza a descender por la cavidad uterina hacia el exterior. Es el parto, un período de salida del bebé que pasa por tres etapas: dilatación(¿pasión?) la expulsión (¿muerte?) y el alumbramiento (¿resurrección?). Se abre el tiempo del Parto de la Madre, cuando el Hijo realice toda la historia sagrada, que son estas 3 etapas, anunciadas por las Escrituras “Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz” (Rev. 12:1,2).

Comúnmente se dice que el parto humano es tan doloroso, la mujer sufre mucho para parir, pero con la ciencia se ha comprobado que el dolor es producto del cerebro y lo aprendido por muchas generaciones. De acuerdo a la mentalidad religiosa y milenaria, el dolor tiene su significado que el parto va bien.


El camino hacia el Nacimiento del Niño Dios

Como portador de este Plan, debo hacerle saber a los poderes espirituales y civiles universales que aún están en la oscuridad de la noche, donde ocurrirán grandes portentos: pasión, muerte y resurrección, un tiempo que llevará al Bebé Humano hacia la claridad del día, a su Nacimiento definitivo. Así todos sentirán que la Madre Naturaleza gime y sufre Dolores de Parto (Rom 8:22).

Lo que ocurra todo ese proceso final de la historia es el mismo acontecimiento de una madre que da a luz a su hijo. El macrocosmo se refleja fielmente en el microcosmo. Es también el mismo con el resto de las especies del mundo animal, como el tiempo que el pollito ya formado empieza a romper la cáscara del huevo para nacer.

El Cristo-Total, Nacerá de esta Madre, la Santísima Virgen perpetua, María. No solo es Madre de la Cabeza sino que también de los miembros, es su Hijo completo. Será la Madre, que dará a luz a su Hijo total, lo amará tanto al cabeza como a todos los miembros, su Criatura hermosa, pura y perfecta. Tal como una madre cualquiera al ver a su hijo nacido en su regazo, lo contempla con amor su cabeza, su brazo, su mano, su pie, todo su cuerpo, es su hijo único. 

Yo diré a todos los que serán los miembros de mi Cuerpo a tratar a María como a la verdadera Madre, así como está escrito "Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu Madre. Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa” (Juan 19:26,27). Primero será la Madre que aceptará a todos los miembros de su Hijo, la naturaleza humana entera, representados por Juan, el discípulo amado. Después, serán los miembros que deberá venerar a María como su verdadera Madre, por haberlos dado luz a todos ellos.

El Hombre-Dios, va a Nacer, y junto con El su Cuerpo Humano fácilmente visible e identificable biológicamente, que bajo su Piel de tamaño universal, se encontrará el Episcopado en el Cerebro-Espinal; a las autoridades civiles en el Nervioso Autónomo y a los Organismos internacionales en el resto del Cuerpo con todos sus Tejidos, Órganos, Aparatos y Sistemas. En ese día se cumplirá la Escritura “han nacido de Dios” (Juan 1:13).  Será el Nacimiento del Niño Dios “Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor” (Luc. 2:11).

Será grande el gozo, alabanza de esa humanidad santa en lo alto, en el cielo. Desde hace siglos los cristianos habían esperado el día de la gloria de Cristo, y ahora es con esta generación está a la puerta de ver todo aquello. Se hará con toda la pomposidad porque representará la llegada del fin del mundo, fin del dolor de parto y el Nacimiento de la Nueva Humanidad, o del Niño Dios. El día que todas las naciones celebrarán el soberano señorío de Cristo. Así como se celebra despidiendo el fin del año y la bienvenida del nuevo año con pirotecnia y abrazos. Será la fiesta de Cristo Rey, porque toda la humanidad estará agradecida por haber salido de la esclavitud del mundo viejo, muerta, resucitada y finalmente entronizada. Invocarán el nombre del Señor, cantarán con instrumentos musicales por todas las proezas y maravillas.


Todo sucederá porque está escrito

Como enseña la naturaleza que el desarrollo embrionario de la especie humana son 9 meses, es el mismo en todo ser prenatal de una misma especie, todo a su tiempo, una misma historia. Esto explica que hay reglas biológicas fijada y propia de cada especie.

Los sucesos futuros que doy a conocer, como mi interpretación más precisa o exacta posible de las Escrituras, como mi plan que realizaré bajo mi conducción. Los pueblos judíos y cristianos quienes dejaron por escritos una historia sagrada más avanzada y completa, fueron realmente reglas biológicas establecidas con siglos de anticipación para el tiempo del Dolor de Parto que anunciará el Nacimiento del Ser Humano, como su cumplimiento definitivo. Es en la historia humana en su formación embrionaria, que sentimos por dentro, nos da a conocer como se construye la regla biológica en todas las especies con el fin de prepararlo para el nacimiento de un ser vivo.

Si la formación de un embrión humano es tan precisa como también su duración establecida de 9 meses, lo mismo fue preciso el tiempo, según el cálculo de los científicos, 3 millones y medios de años que duró la historia humana como el tiempo de la formación del Embrión Universal. Lo mismo será la duración precisa del tiempo del dolor de Parto y su posterior Nacimiento. Revela que el futuro es un tiempo fijado, establecido, porque en tal fecha ocurre esto o aquello está escrito, por ejemplo, ese día de mi Entronización, que como seres humanos, no sabemos cuando será, pero está la fecha, así como el día de la Navidad, el 25 de diciembre, que uno espera que llegue ese día para celebrarlo, es porque ese día existe, y está establecido.

Hasta ante de publicar mi mensaje, el acontecimiento final siempre ha pertenecido al velo de la historia, por eso todas las Escrituras solamente están escritas, por eso se llama “Escrituras” porque nada se ha realizado. Cuando empiece a anunciar que el tiempo anunciado por las Escrituras ha comenzado, significa que entramos en la experiencia, acción para que se cumpla lo que está escrito, así como un actor que hace una obra de acuerdo al guión.

Lo que sucedió  y lo que está por suceder en toda la historia humana es exactamente lo que sucede en un ser vivo prenatal y postnatal. Es una misma historia, tanto macrocósmica y microcósmica, escrita y espera su cumplimiento con la realidad. El hombre ha estado construyendo su Cuerpo siempre único desde el principio, tal como se observa un embrión desde la fecundación hasta el término de la formación, un único cuerpo que se estaba levantando todas las cosas en sus lugares correspondientes, en forma ordenada. Pero las generaciones pasadas ignoraban lo que realmente estaban haciendo, que eran miembros de un mismo Cuerpo (Efe. 3:5), en formación. Ahora con esta generación se descubre este secreto que he revelado, y que tome conciencia que lo son. Un gran Despertar.

Al sentarme en mi trono para edificar mi iglesia, como el regreso de Cristo en gloria, cumpliendo una misión que haré bien de acuerdo a como está escrito. Con esto se cumplirán todas las esperanzas mesiánicas y de toda las Escrituras judeo-cristianas, y las demás menos completas. Ahí diré lo último. "Todo está cumplido".


Cerca está mi día

La humanidad tendrá que pasar por 3 etapas: pasión, muerte y resurrección para llegar a la Entronización en mí. Un tiempo semejante al dolor de parto de una mujer como breve, a la vez, acelerado, así como los últimos metros de una larga carrera, cuando la meta está a la vista. “El fin de todas las cosas está cerca“ (1Ped. 4:7). Ese día final como el retorno o la segunda venida del Señor está a la puerta, cercano e inminente.

Es el tiempo que la Mujer comienza a experimentar el Dolor de Parto, porque dentro de poco se producirá el Nacimiento de su Hijo, el Niño Dios. Por la prisa durante el Parto, el Bebé universal deberá Nacer rápidamente.

Son ustedes mismos que están leyendo mi mensaje en este sitio, verán todas las cosas que he anunciado hasta la venida del Señor. Como está escrito: “Aprendan esta lección de la higuera: Cuando están ya tiernas sus ramas y empiezan a brotar las hojas, ustedes saben que se acerca el verano. Asimismo, cuando ustedes noten todas estas cosas que les he dicho, sepan que el tiempo ya está cerca, a las puertas. En verdad les digo: no pasará esta generación, hasta que sucedan todas estas cosas. Pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no pasarán” (Mat 24:32-35).

Estando publicado mi mensaje y que ustedes me están escuchando es señal que entramos al cumplimiento de las Escrituras, porque la sociedad cristiana ya se encuentra como la higuera que está floreciendo, sus ramas a la vista, y sus hojas ya están brotando, y ustedes son testigos de estas cosas, como la generación que presenciará el día de mi gloria. Es la generación que verá anticipadamente la creación de una humanidad feliz (Apo. 18:20). Todo lo que digo es verdadero.

La verdad es que no sé por cuánto tiempo durará este período final de la historia “Por lo que se refiere a ese Día y cuándo vendrá, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles de Dios, ni aun el Hijo, sino solamente el Padre” (Mat 24:36). Pero lo que sí está claro que será dentro de esta generación a la cual pertenezco, porque soy quien predico mi Día.

Todos los sucesos que he descrito será dentro de esta generación que me está escuchando. Tanto ustedes como yo somos partícipes del descubrimiento de la verdad, somos la generación privilegiada, fructífera. La generación de la restauración, de la recreación, de la consumación de la historia. La generación que va a conocer al Señor y sus caminos, ver sus obras, y colaborar con El. Es la generación que está preparada para cumplir el plan de Dios. Es la generación que se encaminará hacia la tierra prometida, de justicia y paz, que contemplará la gloria de esta sociedad cristiana y mi gloria. Es con esta generación que vamos a compartir una experiencia única y privilegiada, que no hubo ni se repetirá.

Para que sucedan los 3 sucesos que anuncio, puede que dure una década, más o menos, un tiempo tan corto en comparación con el largo período embrionario del pasado que ha durado unos 3 millones y medio de años. En breve vendrá mi Muerte; en breve vendrá mi Resurrección; en breve vendrá mi Entronización. Es el hijo del hombre que vendrá pronto (Ap. 22:20). Está cercano el retorno del Señor. Puede que tarde más de lo que uno piensa, sin embargo, será una experiencia muy rica, y única de la historia, todo dentro de esta generación (1 Tes. 4:17). Como la generación protagonista de la historia de la salvación sería un honor, como para ser recordada por los siglos de los siglos venideros. Hay que hacer bien las cosas y con paciencia para llegar a la meta final. Después de una larga historia, este es el tiempo más importante. Crean en mi mensaje, no hay tiempo que perder. Tome como prioridad en tu vida el establecimiento del reino de Dios.

Con mi Entronización llegará a su fin toda esperanza mesiánica, y todas las Escrituras se habrán cumplidos definitivamente. De esta forma mi plan estará terminado.


12. Mi Resurrección

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