Mi Evangelio es para toda la humanidad

Modificado 27 de agosto de 2010

Mi Evangelio está dirigido a todos los pueblos de la tierra, no solo para los cristianos profesantes, ya que estos consideran, según algunos comentarios que me han enviados, como una buena broma, una herejía, o que he perdido el juicio. Pero no, el problema está en ellos porque se encuentran amarrados a sus dogmas que no pueden salir de ellos. Entiendo que sin ver con sus propios ojos la realización de mis anuncios, ellos seguirán en sus cautiverios religiosos, lo mismo ocurre con las demás religiones cristianas y no cristianas.

Aunque para los cristianos crean que sea un atrevimiento de mi parte pretender ser aquél de quien se ha escrito los 4 evangelios, y las cartas de los Apóstoles, si se ha cumplido en Jesús, hace dos mil años. Esto no lo niego, pero deben saber que son testimonios de fe de los primeros cristianos. La fe no es todo, falta que se cumpla en la realidad, esta vez por vista, entrar en la Historia de la Salvación. Debemos recordar que el estudio moderno de las Escrituras ha descubierto que el Jesús de los evangelios es el Jesús escatológico. Si los cristianos cree en Jesús por fe, mirando hacia atrás,  ahora hay que creer al mismo por vista, mirando hacia adelante. Sí, porque se descubre en el hombre actual en el Cristo del fin de los tiempos.  Un tiempo donde se consumará sucesos que se ha mantenido en misterio hasta ahora, como la Pasión, Muerte y Resurrección.

Yo no estoy para perder mi tiempo tratando de convencer a los cristianos acerca de estos sucesos históricos que forman parte de mi proyecto de misión, porque se encuentran sometidos al mundo religioso establecido. Prefiero llamar a todos los pueblos que deseen colaborar conmigo en la construcción de ese mundo del futuro que conozco, porque soy el creador de este plan. Si los pueblos aceptan mi plan, haciendo que las cosas sucedan como lo tengo anunciado de antemano en los capítulos 9 al 12 de “Mi Evangelio”, para que todos aquellos que están amarrados a los ritos de todas clases, vean con sus propios ojos esta señal propia del fin de los tiempos, me crean y se liberen de estas cosas para sumarse también en la tarea de la construcción de ese mundo anunciado por las Escrituras.

Sin embargo, mi Evangelio va más allá del mundo religioso, es para toda la Humanidad que busca la plena libertad, porque conozco el camino para conquistar ese mundo justo para todos. Por eso, le invito a ustedes a leer la segunda parte de esta obra (capítulos 7-13), a la que he llamado “Mi Nueva Creación” para comprender porque le digo que soy el Evangelio, y es necesario que crean en mí para llevar a cabo esta obra final de la historia.

Gran parte de Humanidad ni siquiera conoce las Escrituras pero si tiene necesidad de paz, libertad, justicia, como los propios cristianos, aunque estos conocen esa conquista final, de una forma u otra, en la oscuridad de la noche. Ha llegado el tiempo, que tanto los no religiosos como los religiosos, sin excepción deben prepararse para construir ese mundo del futuro que yo he revelado.

La conquista política del Reino definitivo de Dios

Yo no vengo de un seminario, sino que soy un hombre del pueblo, mi ley suprema es la libertad, el respeto a los derechos humanos. Por lo tanto, mi llamado es exigir a todos los pueblos a unirse como uno solo para presionar a sus gobiernos para que enderecen todas las leyes nacionales e internacionales frente a los mandatos universales de las Naciones Unidas. Esta es la lucha política y final de la historia, que los cristianos llaman a esta tarea universal como la creación del Reino definitivo de Dios.

La humanidad tiene que luchar, luchar y luchar hasta que sea completamente libre de toda opresión e injusticia, tanto espiritual como civil. Todos los pueblos tiene que unirse para  derribar todos los muros que oprimen a gran parte de la humanidad. A derribar todo tipo de injusticia que atenta contra los humanos, animales y el medio ambiente. Todos los pueblos son llamados para apoyar a todos los grupos discriminados, como los homosexuales, los discapacitados, las mujeres consideradas como de clase inferior, a solidarizar con los que pasan hambres y pobrezas A todos aquellos sienten que sus derechos no son respetados en sus países, etc. Todos son llamados a que se unan, porque solo la unidad es posible derribar todas las barreras legales existentes en todas las naciones de la tierra.

Si los pueblos quieren que yo le represente como su “voz”, pero antes debe ser realizada plenamente la conquista de ese mundo justo para todos. Mi mundo no es de este mundo, mi mundo tiene que haber libertad total, como un solo bloque de naciones libres, democráticas, soberanas e independientes, eso significa que todos los países deben tener a sus minorías disfrutando plenamente todos sus derechos. Un mundo sin discriminación, sin extrema pobreza ni hambre, ni animales ni medios ambientales desprotegidos. Quiero un mundo sin ningún tipo de cultos religiosos. Esta es la humanidad futura que quiero representar como su cabeza. Estos son sucesos futuros de la Pasión y Muerte de Cristo (cap. 9)

La conquista espiritual del Reino definitivo del Dios

Una vez que la Humanidad haya puesto fin a toda injusticia mundial, vendrá otra etapa, el tiempo de la conquista del mundo espiritual. No habrá más que una sola Iglesia en toda la tierra, liberada de toda opresión e injusticia mundial.  Se irrumpe la Iglesia libre del pecado.

Será un tiempo de preparación espiritual, en primer lugar, que bajo el consentimiento de todos los pueblos seré su representante universal  en forma oficial, El trono de San Pedro ha sido creado para pertenecer a la humanidad nueva y libre, por lo tanto, todos los pueblos como una sola voz  a traves de sus gobernantes le pedirá al Papa, que yo me siente ahí, como uno de los suyos, su verdadero cabeza, para que gobierne sobre ellos como las naciones. Con todas las atribuciones como Jefe de la Humanidad. Formaré primero a los Apóstoles, ya liberados de su vida anterior, como los únicos futuros pastores para gobernar conmigo a las Naciones Unidas. Y después, preparar a esa humanidad Nueva como mi Iglesia para establecerla sobre el fundamento de ellos, en el último día  Estos son los sucesos futuros de Cristo Muerto  y su posterior  Resurrección (cap. 10 y 11).

En ese día el Papa tendrá su última misión, lo hará a petición de los pueblos ungirme a mí, su verdadero representante visible, como su nuevo cabeza legal. Con esto el Obispo de Roma hará el abandono de la Santa Sede para retornar a su respectiva Diócesis, poniendo fin al Papado.

Sentado en ese trono, formaré un único País, con los Apóstoles y las Naciones Unidas. Nacerá así la Nueva Iglesia, el nuevo Pueblo de Dios. Como un solo Cristo, el Hombre-Total consumado. Estos son sucesos futuros de la Entronización de Cristo (cap. 12).

Si creen en mi Evangelio, le invito a colaborar en la conquista de ese mundo justo, como tarea política, y posteriormente la conquista de ese mundo espiritual. Son dos etapas históricas que aún queda por realizar para alcanzar el Nacimiento de la Nueva Humanidad. Si los pueblos están dispuestos a trabajar conmigo para que se cumpla mi plan, será señal que el tiempo del fin de los tiempos ha comenzado, como el cumplimiento definitivo de todas las Escrituras.

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