Histórico de junio de 2010

Mi Evangelio es para toda la humanidad

Martes 22 de junio de 2010

Modificado 27 de agosto de 2010

Mi Evangelio está dirigido a todos los pueblos de la tierra, no solo para los cristianos profesantes, ya que estos consideran, según algunos comentarios que me han enviados, como una buena broma, una herejía, o que he perdido el juicio. Pero no, el problema está en ellos porque se encuentran amarrados a sus dogmas que no pueden salir de ellos. Entiendo que sin ver con sus propios ojos la realización de mis anuncios, ellos seguirán en sus cautiverios religiosos, lo mismo ocurre con las demás religiones cristianas y no cristianas.

Aunque para los cristianos crean que sea un atrevimiento de mi parte pretender ser aquél de quien se ha escrito los 4 evangelios, y las cartas de los Apóstoles, si se ha cumplido en Jesús, hace dos mil años. Esto no lo niego, pero deben saber que son testimonios de fe de los primeros cristianos. La fe no es todo, falta que se cumpla en la realidad, esta vez por vista, entrar en la Historia de la Salvación. Debemos recordar que el estudio moderno de las Escrituras ha descubierto que el Jesús de los evangelios es el Jesús escatológico. Si los cristianos cree en Jesús por fe, mirando hacia atrás,  ahora hay que creer al mismo por vista, mirando hacia adelante. Sí, porque se descubre en el hombre actual en el Cristo del fin de los tiempos.  Un tiempo donde se consumará sucesos que se ha mantenido en misterio hasta ahora, como la Pasión, Muerte y Resurrección.

Yo no estoy para perder mi tiempo tratando de convencer a los cristianos acerca de estos sucesos históricos que forman parte de mi proyecto de misión, porque se encuentran sometidos al mundo religioso establecido. Prefiero llamar a todos los pueblos que deseen colaborar conmigo en la construcción de ese mundo del futuro que conozco, porque soy el creador de este plan. Si los pueblos aceptan mi plan, haciendo que las cosas sucedan como lo tengo anunciado de antemano en los capítulos 9 al 12 de “Mi Evangelio”, para que todos aquellos que están amarrados a los ritos de todas clases, vean con sus propios ojos esta señal propia del fin de los tiempos, me crean y se liberen de estas cosas para sumarse también en la tarea de la construcción de ese mundo anunciado por las Escrituras.

Sin embargo, mi Evangelio va más allá del mundo religioso, es para toda la Humanidad que busca la plena libertad, porque conozco el camino para conquistar ese mundo justo para todos. Por eso, le invito a ustedes a leer la segunda parte de esta obra (capítulos 7-13), a la que he llamado “Mi Nueva Creación” para comprender porque le digo que soy el Evangelio, y es necesario que crean en mí para llevar a cabo esta obra final de la historia.

Gran parte de Humanidad ni siquiera conoce las Escrituras pero si tiene necesidad de paz, libertad, justicia, como los propios cristianos, aunque estos conocen esa conquista final, de una forma u otra, en la oscuridad de la noche. Ha llegado el tiempo, que tanto los no religiosos como los religiosos, sin excepción deben prepararse para construir ese mundo del futuro que yo he revelado.

La conquista política del Reino definitivo de Dios

Yo no vengo de un seminario, sino que soy un hombre del pueblo, mi ley suprema es la libertad, el respeto a los derechos humanos. Por lo tanto, mi llamado es exigir a todos los pueblos a unirse como uno solo para presionar a sus gobiernos para que enderecen todas las leyes nacionales e internacionales frente a los mandatos universales de las Naciones Unidas. Esta es la lucha política y final de la historia, que los cristianos llaman a esta tarea universal como la creación del Reino definitivo de Dios.

La humanidad tiene que luchar, luchar y luchar hasta que sea completamente libre de toda opresión e injusticia, tanto espiritual como civil. Todos los pueblos tiene que unirse para  derribar todos los muros que oprimen a gran parte de la humanidad. A derribar todo tipo de injusticia que atenta contra los humanos, animales y el medio ambiente. Todos los pueblos son llamados para apoyar a todos los grupos discriminados, como los homosexuales, los discapacitados, las mujeres consideradas como de clase inferior, a solidarizar con los que pasan hambres y pobrezas A todos aquellos sienten que sus derechos no son respetados en sus países, etc. Todos son llamados a que se unan, porque solo la unidad es posible derribar todas las barreras legales existentes en todas las naciones de la tierra.

Si los pueblos quieren que yo le represente como su “voz”, pero antes debe ser realizada plenamente la conquista de ese mundo justo para todos. Mi mundo no es de este mundo, mi mundo tiene que haber libertad total, como un solo bloque de naciones libres, democráticas, soberanas e independientes, eso significa que todos los países deben tener a sus minorías disfrutando plenamente todos sus derechos. Un mundo sin discriminación, sin extrema pobreza ni hambre, ni animales ni medios ambientales desprotegidos. Quiero un mundo sin ningún tipo de cultos religiosos. Esta es la humanidad futura que quiero representar como su cabeza. Estos son sucesos futuros de la Pasión y Muerte de Cristo (cap. 9)

La conquista espiritual del Reino definitivo del Dios

Una vez que la Humanidad haya puesto fin a toda injusticia mundial, vendrá otra etapa, el tiempo de la conquista del mundo espiritual. No habrá más que una sola Iglesia en toda la tierra, liberada de toda opresión e injusticia mundial.  Se irrumpe la Iglesia libre del pecado.

Será un tiempo de preparación espiritual, en primer lugar, que bajo el consentimiento de todos los pueblos seré su representante universal  en forma oficial, El trono de San Pedro ha sido creado para pertenecer a la humanidad nueva y libre, por lo tanto, todos los pueblos como una sola voz  a traves de sus gobernantes le pedirá al Papa, que yo me siente ahí, como uno de los suyos, su verdadero cabeza, para que gobierne sobre ellos como las naciones. Con todas las atribuciones como Jefe de la Humanidad. Formaré primero a los Apóstoles, ya liberados de su vida anterior, como los únicos futuros pastores para gobernar conmigo a las Naciones Unidas. Y después, preparar a esa humanidad Nueva como mi Iglesia para establecerla sobre el fundamento de ellos, en el último día  Estos son los sucesos futuros de Cristo Muerto  y su posterior  Resurrección (cap. 10 y 11).

En ese día el Papa tendrá su última misión, lo hará a petición de los pueblos ungirme a mí, su verdadero representante visible, como su nuevo cabeza legal. Con esto el Obispo de Roma hará el abandono de la Santa Sede para retornar a su respectiva Diócesis, poniendo fin al Papado.

Sentado en ese trono, formaré un único País, con los Apóstoles y las Naciones Unidas. Nacerá así la Nueva Iglesia, el nuevo Pueblo de Dios. Como un solo Cristo, el Hombre-Total consumado. Estos son sucesos futuros de la Entronización de Cristo (cap. 12).

Si creen en mi Evangelio, le invito a colaborar en la conquista de ese mundo justo, como tarea política, y posteriormente la conquista de ese mundo espiritual. Son dos etapas históricas que aún queda por realizar para alcanzar el Nacimiento de la Nueva Humanidad. Si los pueblos están dispuestos a trabajar conmigo para que se cumpla mi plan, será señal que el tiempo del fin de los tiempos ha comenzado, como el cumplimiento definitivo de todas las Escrituras.

Seré puesto en el trono por la humanidad libre

Lunes 14 de junio de 2010

El usuario de nombre Alvaro, me escribió con fecha 9 de junio

“me preocupa que sus escritos son más de lo mismo y hasta se autoproclama rey y quiere poseer la silla y el anillo del vaticano, esto no es menos vanidad que todos sus predecesores”.

Si “esto no es menos vanidad que todos sus predecesores” es porque de por ahí se descubre las “últimas cosas”.

Antes de comprender lo que voy a decir, es necesario leer la segunda parte de mi libro del capìtulo 7 al 13, en mi sitio, que son mis anuncios sobre el futuro de la humanidad.

Primero que nada, es que estoy viendo el futuro final de la historia de antemano. No me autoproclamo, sino que seré proclamado Rey, y me harán sentarme en un trono, pero será después que las naciones se vean libres de la opresión e injusticia mundiales. Será  esa humanidad libre la que pondrá a uno de los suyos a sentarse en el trono que está en la Ciudad del Vaticano. Quien es ese “uno de los suyos”, el que revela, el que interpreta los misterios, el que libera a los hombres, es quien será reconocido por todos.

Al Hombre le espera un trono preparado para El. “un trono estaba erigido en el cielo y Uno sentado en el trono” (Apo. 4:2): La misma Escritura, por fe, dice que Cristo está sentado en un trono.¿donde està ese trono?, la Escritura no revela, porque se ha mantenido en misterio hasta el final de los tiempos. Y soy yo quien revelo donde está ese trono. No es otro que el trono de San Pedro, es allí donde está el Cielo, porque será la última conquista de la humanidad, su meta final, y me pondrá a mí para representarla. Esa silla no será conquistada por la fuerza, sino con el consentimiento del Papa por reconocer públicamente a ese hombre único, Cristo, como está escrito: “Jesús les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Pedro contestó: “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo” Mat. 16:15,16).

Al final de los días, ese trono no pertenecerá al Papa, sino a Cristo, el Cabeza de la futura Nueva Humanidad. En el mismo Catecismo de la Iglesia Católica dice: “Este pueblo tiene por jefe [cabeza] a Jesús el Cristo [Ungido, Mesías]: porque la misma Unción, el Espíritu Santo fluye desde la Cabeza al Cuerpo, es “el Pueblo mesiánico” (nro. 782).

El hombre entero estará sentado, como Cristo único sentado en la Santa Sede, por uno de los suyos, “somos el Pueblo de Dios “sentado en el cielo, en Cristo Jesús” (Ef 2, 6).” Catecismo de la Iglesia Católica 2796

“Por tanto, constituido plenamente “Cristo” en su Humanidad victoriosa de la muerte (cf. Hch 2, 36), Jesús distribuye  profusamente el Espíritu Santo hasta que “los santos” constituyan, en su unión con la Humanidad del Hijo de Dios, “ese Hombre perfecto … que realiza la plenitud de Cristo” (Ef 4, 13): “el Cristo total” según la expresión de San Agustín” (Catecismo de la Iglesia Católica nro. 698).

Muchos cristianos creen que el Cristo en el nuevo Testamento, desde la perspectiva teològica, es un  individuo en particular. Craso error, es el Hombre entero, como el Hombre Nuevo, el ùltimo Hombre. Cabeza y su Cuerpo, que es la futura Iglesia.

¿por qué soy el Evangelio?

Martes 8 de junio de 2010

Fue el día 7 de junio 2010 que publiqué “Mi Evangelio” modificado en mi sitio. Enseguida envié un mensaje a los grupos de Google, en unos minutos me respondió el primer usuario de nombre de José Luis con estas palabras:

“La teología cristiana establece que la buena nueva o evangelio, se cumplió con yeshua, Jesús es el evangelio y regresará, ¿de donde sacas que tú eres el evangelio?”

Para empezar, no es fácil para mí anunciar a los cristianos que miran para atrás que el evangelio se cumplió en Jesús. Cuando en realidad este mismo Jesús que los teólogos han comprendido que es todavía futuro. El mismo Pablo escribió “pues caminamos en la fe y no en la visión” (2 Cor 5:7). “Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido” (1 Cor. 13:12).  En los dos mil años transcurridos, los cristianos caminaron  y lo conocieron como en la noche de la fe (Catecismo de la Iglesia Católica nro. 163-165). Ahora es mi desafío impulsar a los cristianos a mirar hacia delante para presenciar, no ya por fe, sino por vista. Verlo cara a cara todas las cosas que anuncio a la luz Escrituras.

La Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús en los evangelios se conocía por los testigos de la fe, ahora es este mismo Jesús será visto cara a cara por toda la humanidad, en los hechos mismos, en este tiempo del fin de la historia, que se abre conmigo.

Los evangelios están escritos solo por fe, en misterio, y se cumplirán en mí por vista. Todas las palabras escritas que han puesto en boca de Jesús las actualizo en mis palabras para que se cumplan, porque solo está escrito. Ahora es el tiempo, que yo anuncio que soy el Evangelio porque de mi está escrito, y en mí se cumplirá, esta vez por vista.