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| 1.
Nueva protesta
mundial "Unidos por una Nación
Supranacional" |
El
año 2011 ha sido el año del pueblo que salió a las calles del mundo
para protestar por el fin de las dictaduras en los países árabes. El 15
de mayo, decenas de miles de indignados salieron por la Democracia Real
Ya! en España Manifiesto 15M.
Y fue surgiendo movimientos similares en varios países, El movimiento
'Occupy Wall Street' en los Estados Unidos, por el desempleo juvenil y
el aumento de la desigualdad, que "solo el uno por ciento de los
estadounidenses son propietarios del 40 por ciento de la riqueza
nacional" OKupa Wall Stret.
La protesta estudiantil en mi país Chile por una educación gratis y de
calidad, es uno de los países más desiguales del mundo. Hasta que llegó
el 15 de octubre con la primera protesta mundial bajo el lema "Unidos
por un Cambio Global" en que salieron a las calles de 900 ciudades de
unos 80 países. Se ha producido un movimiento social internacional que
se ha convertido en un nuevo poder para presionar a las autoridades
cambios en beneficio de las personas.
Un manifiesto de personas de muchos países y algunas celebridades Manifiesto 15Oct
en el cual se pide "democracia global, un gobierno global del pueblo y
para el pueblo", "un cambio de regimen global", para que el pueblo
mande y los gobiernos obedezcan. La protesta mundial del
15Oct., provocó la petición de un gobierno global también en el campo
religioso, como el Vaticano que propone un gobierno mundial para
estabilizar el sistema financiero. Este documento critica el liderazgo
actual como del G7 o el G20 que margina al resto de las naciones más
débiles Documento Vaticano.
La
verdad es que un gobierno global de tipo político ya existe y está en
pleno funcionamiento, son los organismos supranacionales como las
creaciones más elevadas del mundo político. En el primer parrafo de
wikipedia dice que la "Organización de las Naciones Unidas (NN.UU.) es
la mayor organización internacional existente. Se define como una
asociación de gobierno global que facilita la cooperación en asuntos
como el Derecho internacional, la paz y seguridad internacional, el
desarrollo económico y social, los asuntos humanitarios y los derechos
humanos" wikipedia.org.
El gobierno mundial no es algo que vamos a construir de la nada,
sino que ya existe, lo único que tenemos que hacer es causarle el
despertar final, reformarlas para el beneficio de la mayoría, no para
unos pocos, y ponerlo en orden ante de levantar lo que nosotros los
pueblos queremos.
A
lo largo de los siglos nuestras
autoridades formaban países para liberarse de los opresores
extranjeros, pero nosotros los pueblos somos uno solo en el mundo que
tenemos quejas comunes que traspasan las fronteras nacionales, entonces
¿por qué no podemos formar un solo País en toda la tierra si luchamos
como uno solo contra el desempleo, la pobreza, y toda clase de
injusticia mundial que existen? La formación de un solo País uniuversal
por y para el pueblo anunciado por las Escrituras, es la nueva
propuesta que
presento a través de este sitio, para que todos conozcan ese futuro que
se abrirá con la protesta mundial que convoco. Esta nueva protesta
mundial tendrá el lema "Unidos por una Nación Supranacional" como la
única solución para resolver todos los problemas mundiales y se
necesita la unión de todas las movilizaciones sociales en un momento en
que la sociedad humana está preparada y madura para abrir este cambio
global.
Ahora somos nosotros los pueblos que vamos a decidir
nuestro futuro, y ese futuro será esa Patria universal que vamos a
construir donde seremos nosotros los pueblos que mandemos y nuestras
autoridades obedecernos. Si el pueblo manda ese es el verdadero País
que tenga el espíritu de la democracia, con la libertad e igualdad en
toda la tierra, conforme a nuestra voluntad, y para eso debemos obligar
a nuestros gobiernos a que hagan esta última tarea política que nos
queda por hacer.
Esta construcción universal es posible porque
tenemos los mandatos universales de las Naciones Unidas como nuestra
ley superior y paternal, y es en esta marcha mundial por un País único
ya, exigiremos a todos los jefes de estado y de gobierno el cumplimiento
mundial de todas normas internacionales existentes.
Debemos
derribar el último obstáculo que nos queda: la falta de voluntad
política de nuestros gobiernos, y debemos luchar sin descanso hasta que
logremos formar esa Nación justa y solidaria cuando nuestras autoridades
pongan fin a toda opresión e injusticias mundiales.
Debemos
unirnos todos los pueblos de la tierra como una sola voz en ese día de
la protesta global, no solo para mandar a las autoridades
políticas sino que también a las autoridades religiosas, sin
excepción. Solo Unidos podemos mandar al Papa y a los líderes de todas
las religiones mundiales quienes deben obedecernos, porque ya no es
tiempo de ellos sino de nosotros los pueblos.
No
habrá más que un solo País que vamos a construir, porque no somos más
que un solo pueblo que tenemos las mismas necesidades, las mismas
reivindicaciones, por lo tanto no podemos aceptar más que un único
Sacerdocio para que sean nuestros Pastores que tengan la misma mente,
el mismo pensar que nosotros. Por eso debemos elegir solamente a los
Apóstoles católicos porque son los únicos que las Naciones Unidas
reconocen como autoridades y al Papa como jefe de estado de la Ciudad
del Vaticano como un Estado soberano reconocido por muchas naciones.
Todos
los pueblos debemos unirnos ese día de la protesta para obligar al Papa
que el Estado del Vaticano sea miembro de las Naciones Unidas y se
comprometa cumplir la Carta que es del pueblo, a que reemplace las
normas morales por normas legales basadas en el respeto a los derechos
humanos de los sacerdotes y monjas. Debemos exigir a todos los Obispos
junto con el Papa a la cabeza a que renuncien su estilo de vida actual,
es decir, que pongan fin a los ritos litúrgicos y sacramentales. La
cultura del ser humano tiene que estar por encima de la cultura
religiosa (Mar. 2:27).
Ellos tienen que ser liberados, despojados de todos
los lazos rituales para que sean uno con nosotros, porque así lo vamos
a elegir como nuestros únicos pastores para mandar a las autoridades
civiles en el nombre del pueblo en ese único País universal que vamos a
crear.
Son
las autoridades que dan libertad de culto, pero para
nosotros los pueblos ese permiso a todas las religiones mundiales se
acaba en ese día de la marcha por la creación de una sola Patria en
toda la tierra, como el día que empezamos a mandar a los líderes
religiosos, quienes deben obedecernos, por lo tanto debemos exigirle
que pongan fin a sus cultos, a sus dioses, sus fiestas, símbolos,
ritos, porque si vamos a construir ese País justo para todos, las
religiones deben ser abolidas por sus propios
líderes.
Debemos
unirnos en ese día para reclamar el trono de San Pedro, porque ya no le
pertenece al Papa sino a nosotros los pueblos. Para consquistar ese
trono tenemos que conquistar primero el mundo de justicia para todos,
en que no haya hambre ni pobreza, ni medio ambiente desprotegido, ni
ejército entrenado para la guerra. Ni religiones ni nadie que postre a
sus dioses, ni seudociencias o ciencias falsas. Como pueblos libres de
todos los males mundiales, pueblos limpios, blancos como la nieve se
sentarán en esa silla pontificial por uno de los suyos, un hombre del
pueblo, porque desde allí fundaremos una sola Nación para toda la
tierra, pondremos a la Ciudad del Vaticano como el Estado Capítal y los
Pastores como autoridades superiores, y los Estados nacionales como
provincias con las autoridades civiles e inferiores. Estableciendo
una constitución universal que tenga una sola ley del trabajo, de la
salud, de la vivienda, de la educación, etc., para todas las naciones.
El
Obispo de Roma cuando vea que hemos conquistado el mundo de justicia
para todos, dejará de ser Pedro y cederá su trono para que el pueblo
vencedor se siente por medio de mí, porque el poder del pueblo será
universal para estar por encima de los poderes nacionales que serán
sometidos. Nuestra meta es llegar a la Ciudad del Vaticano donde
estableceremos esa Patria para todos los ciudadanos del mundo, y durará
para siempre.
Sin
embargo, para llegar a nuestra gloriosa entronización humana será dura
y fatigosa tarea porque tenemos que pasar por cuatro etapas distintas
para llegar a a esa meta final. La verdad es que a partir de esta
protesta mundial será el tiempo de nosotros los pueblos, porque toda
nuestra marcha hacia ese objetivo visualizado está anunciada por las
Escrituras. La primera etapa denominada como nuestro tiempo pre-mesiánico
que significa prepararnos para abrir las 3 restantes que serán Pasión,
Muerte y Resurrección (Mat. 17:22; Mar. 9:31; Luc.18:31-33). Cada uno de estos sucesos de duración corta, con
sus propios inicios y fines, y que sucederán bajo mi conducción y
dentro de esta generación para llegar a nuestra Entronización humana.
En
ese día de la protesta en pos de una Nación justa y solidaria será el
comienzo del cumplimiento de todas las Escrituras. Ese será el mundo del
futuro, que no será el lugar adonde vamos sino que eserá el lugar que
debemos crear, pero a la vez ya anunciado por siglos. Ese mundo del
futuro no será posible si no se contara un secreto o misterio guardado
y perfeccionado para poder descifrarlo.
Claro que hay muchas
religiones cristianas y no cristianas, porque todas enfocan de
distintas maneras al mismo Hombre Ideal que anuncio. Sin embargo, de
todas ellas, la más completa y perfecta es la Iglesia Católica, porque
es la única que está exenta de errores teológicos, y está ahora en su
apogeo para ser llevado a su cumplimiento con nuestra protesta mundial.
Es la que más se acerca a su estatura, por lo tanto, solamente sus
enseñanzas tienen que ser aplicadas para que nosotros podamos crear el
mundo del futuro. El Papado elaboró la Iglesia en misterio por dos mil
años, como un plano arquitectónico oculto, o un tesoro escondido, a
través de ritos, gestos, palabras, cuyos significados lo he descifrado
para ser llevado a su cumplimiento como mi proyecto de misión,
porque esa Nación supranacional que vamos a construir será nuestra
Iglesia del pueblo. Seremos nosotros que haremos convertir el misterio
en nuestra realidad histórica con la edificación de esta definitiva
Iglesia que será la humanidad libre de todos los problemas mundiales.
Si
todos los pueblos se unen a mí en esa marcha final hacia la
construcción de esa Patria para los ciudadanos del mundo significa que
aceptan mi proyecto de visión que he descorrido el velo universal o
católico que oculta ese porvenir con el libre examen de la razón de
muchos años de mi investigación personal. Es mi forma de interpretar la
historia a partir de los datos escriturarios que me permitieron
establecer el futuro, determinar el presente y analizar el pasado. En
los capítulos siguientes Ud. conocerá este proyecto último de la
historia, que se comenzará a suceder con el inicio de esta protesta
mundial. Si los pueblos creen y se unen a mí para llevar a cabo esta
tarea universal, llegaremos a ser nosotros los participes de estos
sucesos finales de la historia para que las Escrituras se cumplan.
Convoquemos
esa nueva protesta mundial para empezar a construir una sola Nación por
y para el pueblo. Para eso debemos organizarnos desde América a Asia y
Oceanía, desde Africa a Europa, a tomar las calles y las plazas de las
ciudades para exigir con fuerza a todos los gobiernos que cumplan todas
las normas internacionales. También sacerdotes y monjas que se unan a
sus movimientos de protestas para luchar por sus derechos humanos y
para exigir a sus Obispos que acepten ser los nuevos pastores de la
futura Nación Universal, y que el trono de San Pedro pertenece al
pueblo. Demostremos que somos 7 mil millones de personas, los 99 por
ciento de la humanidad que aboguemos por esta causa. Solo unidos en las
calles venceremos.
Si todos los pueblos se unen en esa protesta
mundial que convoco, significa no solo aceptar mi plan de la
construcción de ese mundo del futuro anunciado por nuestros antepasados
milenarios, sino que también aceptar mi liderazgo identificable para
que la fuerza de los movimientos no se pierda en el camino. Porque seré
yo que iré por delante con el consentimiento de todos los pueblos que
me seguirán en la protesta, para despejar y destruir los últimos
enemigos que es la injusticia mundial que nos quedan en el camino hasta
llegar a la Ciudad del Vaticano donde me sentaré para fundar una Nación
Supranacional o Iglesia del pueblo.
Si los 99 por ciento, que
somos los 7 mil millones de la humanidad están en las calles y me
siguen en esa larga y decidida Marcha, significará invalidar todas las enseñanzas
e interpretaciones religiosas que desaparecerán en el camino. Si los 99
por ciento me siguen lograremos que todos los gobiernos de las Naciones
Unidas nos escuchen y nos obedezcan para llevar a cabo esta tarea final
de la historia, así lograremos que se cumplan todas las Escrituras.
Solo
nos queda fijar una fecha para cuando será ese día del inicio de la era
del pueblo que manda, los gobiernos obedecen, porque así se comenzará a
cumplirse las Escrituras. Es posible que la fecha sea a mediado o a
fines del año 2012. Para eso tenemos que llamar a las movilizaciones de
todas las naciones para ese día, colgar un mapa mundial y hacer los
llamados de la misma manera como lo hizo http://15october.net/es/ que
la gente hable con sus amigos, vecinos, compañeros de trabajo y
animales a participar, crear un listado de asamblea. Imprimir volantes,
folletos, pegar en los sitios o entregar en los medios informativos.
Todo quedará centrado en esta web.
Es necesario que en ese día
se produzca en las calles la mayor movilización sin violencia a lo
largo y ancho del planeta por un País justo y solidario, llevando
carteles pidiendo una sola ley del trabajo, una sola educación gratuita
y de calidad, una sola salud digna, etc., para todas las naciones. Eso
es, una sola Constitución para todas las Naciones Unidas. Que todos los
desempleados, minorías, profesores, sindicatos, etc., vengan a mí para
que nos juntemos en la protesta en ese día, porque en esa protesta no
será un solo día, sino permanente, todos los pueblos deben estar en las
calles del mundo, día y noche, siguiendo el ejemplo de los acampados
del 15M, de los Okupas Wall Street, porque será una marcha mundial que
terminará con nuestra Entronización humana en la Ciudad del Vaticano.
Esta será la verdadera peregrinación que nos llevará al
Santuario que
será en ese lugar, porque habremos llegado a la meta más alta de toda
la historia humana, nuestra entronización humana. Le invito a todos los
pueblos a unirse a mí para caminar como peregrinos hacia esta
consumación de la historia humana.
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